"Los intentos de suicidio de los adolescentes ocurren tras sentir soledad, tener el sentimiento de no valer nada y caer en la depresión; pero con frecuencia son también actos impulsivos, desencadenados por incidentes que a otros les parecen irrelevantes.
"Frecuentemente son como un grito pidiendo que se les preste atención, ayuda. Una pelea, un mal entendido, un problema en la escuela o la ruptura con un amigo pueden ser suficiente causa para llevarles a ese estado de sentimiento de inutilidad, de furia, de desesperación".
Jonathan Bradley y Hélène Dubinsky
NOTA
Entendiendo que este Portal está dedicado
preferentemente a los propios adolescentes, ha
parecido relevante agregar a la anterior descripción
algunas orientaciones a aquellos jóvenes que acceden
a esta página y que, en alguna etapa de su
adolescencia, pudiesen pensar en la idea de la
autoeliminación.
Nos asiste la confianza que aquellos adolescentes
que lean estas líneas, al menos podrán recapacitar
en ese momento de angustia y soledad, que todo ser
humano ha enfrentado en su existencia, donde todo se
ve sin salida.
En
este Portal preferimos hablar de la vida.
Un o una adolescente recién está en el primer tercio
de su vida plena o, si se quiere, en el primer
cuarto de su esperanza de vida. Es decir, tiene aún
"toda la vida por delante".
¿Por qué, entonces, perder la esperanza?
¿Cuántos jóvenes enfermos terminales en el mundo
siguen luchando por algunos días o meses más de vida
para disfrutar aunque sea instantes de ella?
¿Cuántos adolescentes minusválidos se esfuerzan a
diario en el mundo por lograr una vida integral y
luchan estudiando, perseverando por salir adelante?
¡¡ Claro que importa tu vida a los
demás, aunque tu no lo veas así, no lo quieras ver o
no lo quieras entender !!
Si llegas a leer estas líneas, sólo por interés o
curiosidad, sólo guarda en tu memoria un sólo
concepto de ellas: la
importancia de TU VIDA .
Y si en algún momento entras en un estado depresivo,
propio y natural de la adolescencia, o como
consecuencia de factores sociales, ambientales,
familiares, escolares, de estudio o sentimentales,
simplemente piensa en lo valioso que es enfrentar el
fenómeno de la vida, la misma que , a tu edad, te da
todas las opciones para volver a empezar tantas
veces como tu lo decidas.
Finalmente, si así y todo, llegas a ver todo negro y
sin salida...por favor PIDE
AYUDA. A un amigo o amiga, a un familiar,
a un consejero espiritual, a un maestro o profesor,
a un vecino, a una autoridad. Y aunque te parezca
imposible, pide también esa AYUDA a una comunidad en
Internet. Encontrarás siempre la solidaridad de
alguien o de muchos en el mundo que ya han pasado y
superado la misma etapa tuya.
Manuel Fuentes Wendling