La situación de tu pareja con su esposa tiene dos visiones:
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El solamente está separado físicamente de su esposa por razones de trabajo.
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El está separado matrimonialmente y obligado a ver a la que aún es su esposa cuando visita a sus hijas.
En el primer caso no tienes nada que hacer. Simplemente estas siendo víctima de un engaño. La realidad que debes aceptar es que él sigue casado. Y Te tiene como un pasatiempos. En tal caso, no tienes ninguna probabilidad de lograr una futura relación estable con él.
En el segundo caso, la situación de las visitas de su esposa resultan normales porque hay dos hijas de por medio. Entiendo que eso te puede producir mucho celo. Pero la realidad es que él la seguirá viendo a ella como consecuencia de su condición de padre, con o sin divorcio legal.
Si ocurriera lo primero, que
él solamente está fuera de su hogar sin ruptura de matrimonio, tú no tienes otro camino que terminar. Porque en un entusiasmo pasional, o como una forma desesperada de asegurarlo a tu lado puedes tener relaciones sexuales con él y quedar embarazada. Tal circunstancia puede ser una responsabilidad que marcaría el resto de tu vida, si no es compartida con él.
Si, en cambio, él realmente ha terminado con su esposa, aunque no sea legalmente, tu opción de llegar a convertirte en su pareja en el futuro aumenta, lo que no te asegura una relación exitosa.
La diferencia de edades que tienes con tu pareja hace que por tu inexperiencia cedas con facilidad a las demandas de él, un hombre ya experimentado en el matrimonio. El podría estar sólo aprovechándose de tu juventud. ¡Ten cuidado! En esas condiciones hay muchas probabilidades que seas perjudicada.
Mi recomendación es que hables lo antes posible con él y aclares todas tus dudas. Si no lo haces, entrarás en un constante sufrimiento. Y si el rehúye enfrentarte, simplemente déjalo. A los 19 años tienes mucho camino por recorrer en la vida como para detenerte en alguien que te está mintiendo y aprovechándose de ti.